Un perro guio a la policía directo a la ubicación de un nene de tres años desaparecido: “Es un héroe”


El 7 de enero de 2026, los agentes de la Séptima División de la Policía Metropolitana de Louisville (LMPD), en el estado de Kentucky, Estados Unidos, recibieron la denuncia de un niño de tres años que llevaba varias horas desaparecido.
Tras la denuncia, los oficiales iniciaron un intenso operativo de búsqueda. Por protocolo, ante la desaparición de un menor de 11 años, todos los oficiales que no estén en una emergencia activa deben acudir a la alerta, según explicó el oficial Josh Thompson, que participó de la búsqueda.
Los oficiales solicitaron la ayuda de la unidad aérea, que desplegó un dron y rastrilló la zona donde se reportó la desaparición del menor. En paralelo, los policías recorrieron el vecindario a pie, puerta por puerta, en búsqueda de algún rastro del niño.
Unas horas antes, una vecina denunció que un niño tocó el timbre de su casa y huyó corriendo. Aunque la descripción no coincidía con la del menor desaparecido, el oficial Thompson, junto al oficial Story, decidieron indagar.
Dicha mujer les indicó a los policías que el niño tocó su timbre y corrió a la casa del frente. Los oficiales se dirigieron al lugar y llamaron a la puerta, pero no obtuvieron respuesta.
“Fue algo curioso, primero fui a la puerta principal y llamé, pero no escuché movimiento dentro, ni televisores ni luces; pensé que probablemente estaba desocupada o no había nadie en casa”, relató el oficial Thompson en un video publicado en el canal de YouTube del LMPD.
El oficial rodeó la casa y registró el patio trasero. “Había un par de autos allí, una especie de garaje independiente con la puerta abierta, lugares donde un niño podría estar”, señaló.
En ese momento, “ocurrió lo más loco”: un perro se acercó a él y comenzó a ladrar. El animal se acercó al oficial e incluso lo siguió al porche delantero de la casa. El oficial volvió a tocar la puerta y nuevamente no obtuvo respuesta.
“El oficial Story y yo salimos de la casa por la puerta trasera; el perro vino al porche delantero y, mientras salíamos, el perro corrió de regreso hacia el auto. El oficial Story siguió al perro, yo fui a revisar el garaje abierto y lo siguiente que escuché fue al oficial Story gritar: ‘¡Aquí está, lo tengo!‘”, relató.
El niño estaba en el asiento de acompañante en la parte delantera de una camioneta. Al verlo, el oficial Thompson lo guió para que destrabara el vehículo desde adentro y así pudieron abrir la puerta.
“No creo haber visto nunca a un niño más feliz en mi vida. Saltó del auto, me dio un abrazo de oso en el cuello y no me soltaba”, relató el oficial Thompson.
Toda la secuencia quedó grabada por las cámaras corporales de los oficiales. Thompson contó que el perro lo llevó directo donde estaba el niño “y simplemente se sentó allí”, tal como lo hacen los perros policía entrenados.
“Ese perro fue enviado de algún otro lugar; nunca lo había visto antes ni lo volví a ver en el vecindario; patrullo este vecindario desde hace dos años y no sé de dónde vino el perro, pero fue una bendición de Dios ese día”, afirmó Thompson.
Sean Calloway, un vecino, contó al medio WLKY que el perro -cuyo nombre o dueño es desconocido- “es un buen muchacho”. “Siempre está aquí así, pero es un buen perro. Siempre me persigue en mi bici. Simplemente se está divirtiendo. No muerde a nadie. Es un heróe“, agregó.
Fuente: www.clarin.com



